Desde la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Provincial de Córdoba, evocamos el 19 de agosto: el Día Internacional de la Fotografía.

Compartimos las reflexiones del Profesor Paulo Jurgelenas, Lic. en Comunicación, Perito Fotográfico egresado de la ESAA Lino Enea Spilimbergo FAD- UPC con el mejor promedio de 1996. Actualmente dicta clases en la Tecnicatura Universitaria en Fotografía de la FAD- UPC.

Varias de la imágenes que ilustran este texto corresponden al espacio oficial virtual del Archivo General de la Nación.

Domingo Thompson, sargento 1 – uno de los tres sobrevivientes del Batallón Palma, en la batalla de Cepeda, año 1900 AR-AGN-AGAS01-rg-Caja 1757-Inv 94578.

La práctica fotográfica como Hermenéutica diatópica

A poco menos de que se cumplan 200 años de la canonización de una técnica que fijaba una imagen generada por un dispositivo técnico, hoy la fotografía ocupa uno de los lugares más destacados en nuestras prácticas sociales. Desde aquellas primeras imágenes que resultaban de los daguerrotipos y que retrataban a los sectores acomodados de la sociedad, -que hoy se consideran joyas para el campo del arte, la historia y otros estudios sociales como la sociología, la antropología que tienen como centro el campo de los estudios visuales – a las producciones contemporáneas, la fotografía ha recorrido un largo y amplio camino…

Familia tehuelche en el parque Nacional Nahuel Huapi – Río Negro, s-f AR-AGN-AGAS01-DDF-rg-Caja 2508-Inv 114165.

El retrato fotográfico siempre fue uno de los más importantes campos de desarrollo de la fotografía en todo el derrotero de su desarrollo, tanto tecnológico como estético y conceptual. La imagen de los sujetos retratados fue el primer tema que la fotografía le arrebató a las bellas artes históricas, la democratización del retrato fue un significativo paso en el desarrollo documental y antropológico de la humanidad.

Segundo Painevilú Calfucurá -último descendiente de los reyes de la Patagonia, hijo de Namuncurá_ en la oficina que sirve de refugio a sus nostalgias- 1926.

Luego, con los avances tecnológicos, la práctica fotografía avanzará significativamente y desde entonces será desarrollada por cualquier persona interesada en zambullirse en su experiencia, -aún sin contar con los conocimientos técnicos que requerían los primeros registros históricos. Esta democratización de la imagen continuó teniendo al retrato social  como objetivo central de los registros hasta nuestros días.

En tal sentido, es interesante recordar que conocemos a algunos de nuestros próceres y otros personajes de la sociedad desde mediados del siglo XIX por los retratos realizados con un dispositivo fotográfico. Esto nos permite pensar a la fotografía y su práctica como partícipe de los procesos y momentos significativos para una persona o un grupo social. Indistintamente si estos eventos eran íntimos y privados de un grupo familiar, o interesaban a un sujeto público o político; o por el contrario involucraban una gran convocatoria pública y masiva, la fotografía estará allí para retratarlos en su accionar, e ir construyendo la memoria visual, histórica y política de cada momento.

Mujer utilizando una cámara portátil de época. – AR-AGN-AGAS01-DDF-rg-Caja 850 – Inventario 350266

Esta dimensión documental de la fotografía respecto de las acciones del hombre está planteada por Walter Benjamin cuando denuncia que con la aparición y difusión de la fotografía se pierde el “aura” que poseía hasta ese momento la imagen artística. La nueva imagen de la práctica fotográfica deberá entonces transfigurarse y trasladarse al campo de la praxis política. (Benjamin, 2015)

Salud Pública – Campaña de vacunación en Clorinda. Formosa, 1947. Archivo General de la Nación.

Como espacios políticos, las ciudades también han experimentado la influencia de la fotografía a partir de incorporarla como parte significativa del mobiliario urbano en diversas manifestaciones de cartelerías artísticas, turísticas, publicitarias, políticas, entre otras; o en las importantes manchas de gigantografía de imagen fotográfica, y que también contribuyen a construir la ciudad. En tal sentido hay que destacar que la práctica fotográfica -en todas sus dimensiones-, ya no solo muestra objetos, espacios y a los sujetos en sus más diversos paisajes contemporáneos, sino que también y al mismo tiempo los constituye.

Ahora, más cercanos en el tiempo, la revolución tecnológica digital produjo una segunda democratización del retrato, el espacio del dispositivo fotográfico detonó y generó una multiplicidad de cámaras, dispositivos de registro y de edición fotográfica como no se había visto en ningún otro momento histórico.

Laboratorio analógico ESAA Lino E. Spilimbergo- FAD- UPC- 2019 – autor – Paulo Jurgelenas

A estos avances y ampliación de las prácticas fotográficas, se le suman las posibilidades de transmitirlas inmediatamente a toda la orbe, -aún más, es posible que esa comunicación trascienda las fronteras terrestres-. Las nuevas tecnologías y  la miniaturización de los dispositivos fotográficos ha potenciado en los últimos años que la práctica de la fotografía sea cada vez más amplia y masiva, llevándola a una dimensión abismal en infinito: sirva como un buen ejemplo de estas producciones, la producción rizomática de selfies utilizadas por todos los que tienen acceso a la cámara del telefonito.

Visitante del museo Emilio Caraffa- Pagina de Facebook – Página oficial de la Agencia Córdoba Cultura. Gobierno de la Provincia de Córdoba

Se puede decir sin lugar a dudas que el mundo exhibe un tiempo histórico donde la cultura de la imagen permite a la mayoría de las personas, y sobre todo las nuevas generaciones, generar su propia representación del mundo a partir de realizar sus propias fotografías de sí mismo y de su entorno. Esta práctica fotográfica en conjunto con el desarrollo de las denominadas redes sociales generó un nuevo proceso de viralización de la imagen a dimensiones nunca antes vistas.

Plan de vacunación nacional contra el covid-19 – Córdoba – 2 -15-05-2021 – Paulo Jurgelenas

También es importante hacer notar que este tiempo de pandemia acentuó las disparidades socio-económicas entre sectores sociales medios y altos y sectores desprotegidos económica y socialmente, haciéndose visible en mayor medida que muchísimas personas no cuentan con los recursos para cubrir sus necesidades básicas de subsistencia y mucho menos de acceso a los medios tecnológicos (Practica de vinculación territorial TU Fotografía – FAD, 2020).

Trabajadora del archivo general de la Nación analizando un archivo de imagen.

Estas situaciones, que nos involucran como actores sociales, deben hacernos reflexionar y re-considerar nuestras prácticas fotográficas en  los términos del pensador Buonaventura de Sousa Santos, cuando refiere que este tiempo histórico requiere con urgencia de un diálogo de iguales, donde el respeto por las particularidades de las manifestaciones del otro permita el desarrollo y la “creación de un saber colectivo y participativo basado en intercambios cognitivos y emotivos iguales, un conocimiento como emancipación, más que un conocimiento como regulación” (de Sousa Santos, 2002).

Esta posibilidad que nos brinda la práctica fotográfica a través de las selfies y las redes sociales, donde se registran y muestran las diferentes realidades que constituyen a nuestra sociedad, debe pensarse como nuevas coordenadas de espacio-tiempo donde se puedan pensar y desarrollar nuestras prácticas cotidianas como retratos y herramientas documentales de una nueva Hermenéutica diatópica.

Bibliografía

Benjamin, W. (2015). Estética de la imagen: Fotografía, cine y pintura. Buenos Aires: La marca editora.

de Sousa Santos, B. (2002). Hacia una Concepción muticultural de los derechos humanos. (I. -I. alternativos, Ed.) El otro Derecho(28), 59-84.

Practica de vinculación territorial TU Fotografía – FAD, U. (30 de Octubre de 2020). Fotos con mirada comprometida. Recuperado el 11 de Agsoto de 2021, de La pandemia desde la mirada comprometida de nuestros estudiantes: https://upc.edu.ar/la-pandemia-desde-la-mirada-comprometida-de-nuestros-estudiantes/